La gastronomía de Brasil tiene influencia de otras cocinas, tales como la europea, africana e indígena, lo que la convierte en una cocina muy variada y rica, en la que cada región tiene rasgos muy típicos y su propio plato regional, adaptados al clima y la geografía.
Sin duda alguna, el plato nacional es la feijoada, hecha a base de legumbres, frijoles -sobre todo negros- y cerdo. Los días tradicionales para consumirlo son los miércoles y sábados. Se sirve con arroz blanco, rodajas de naranja y verduras. Surgió de las barracas de los esclavos que trabajaban en las plantaciones de cacao y caña de azúcar del noroeste de Brasil, por lo que los cocineros africanos preparaban comidas sencillas.
Si hacemos una rápida mirada, vemos que la cocina indígena ofrece platos elaborados con pescado, frutas exóticas (mango, açai -procede de las palmeras de las bayas-, piquiá pupunha -un coco que se toma como aperitivo- y guaraná -semillas de un arbusto del Amazonas). La cocina de Bahía tiene una clara influencia africana, donde se destacan los platos elaborados con pescados y mariscos, bananas, cocos, pimientos asados y aceites. En la cocina del sur tenemos carnes como el churrasco, las parrilladas de carne y los preparados al horno. En los postres podemos destacar las frutas como el mango, el plátano, las guayabas o las chirimoyas, las macedonias de frutas y los helados. También el brigadeiro, elaborado con chocolate y vainilla, la Ambrosía, a base de huevo, y los dulces de guayaba e higo. La bebida nacional es la caipirnha, elaborada a base de cachaça (aguardiente destilada de la caña de azúcar), zumo de lima, azúcar y hielo. También se consume la cerveza, el mate y las bebidas de frutas, y también destaca el café brasileño.
Sin embargo, si nos paramos por regiones, tendremos una idea más detallada de las diferencias de sabores entre cada región:
Región norte: hay una fuerte influencia de indígena y de la inmigración -sobre todo portuguesa, aunque también se le unieron los libaneses, japoneses e italianos -; y para muchos, esta gastronomía es la considerada como típicamente nacional. Los principales ingredientes son la yuca, el cupuaçu, el pirarucu, el açai, el urucum (azafrán brasileño), el jambú, la guaraná, el tucunaré y la castaña del Pará. Los platos típicos son el pato no Tucupi, el Caruru, la Tacacá y la Maniçoba.
Región noreste: en este caso, la influencia de la diversidad climática -tropical en la costa y parcialmente árido en el interior- hace que desde el litoral del Pernambuco hasta el de Bahía haya una fuerte presencia africana, mientras que en Maranhao predomina la gastronomía portuguesa, por lo que se usan aliños menos picantes; en el desierto se consumen sobre todo carnes, por ejemplo la carne de sol (ahumada y salada) y los platos hechos de raíces. Los principales ingredientes son: el aceite de palma, la yuca, la leche de coco, el jengibre, el maíz, la guanábana, el camarón y el cangrejo. Los platos típicos son el acarajé, la vatapá, la caranguejada, la buchada, la paçoca, la tapioca, la sarapatel, el cuscuz y la cocada.
Región centro oeste: influenciada por la pecuaria, una de las principales actividades económicas de la región, por lo que hay una gran afición por las carnes bovina, porcina y caprina. También hay rasgos de la cocina portuguesa, italiana, africana y siria. La presencia indígena muestra el gusto actual por las raíces. Por su parte, Mato Grosso do Sul tiene una fuerte influencia de la cocina latinoamericana, sobre todo por las sopas de pescado.
Debido a la fauna del Pantanal, las carnes y pescados exóticos también son consumidos. Entre los ingredientes más típicos encontramos el pequi, la yuca, la carne seca, la yerba mate y el maíz; mientras que los platos principales son el arroz con pequi, el picadinho com quiabo, la sopa paraguaya, el caldo de piranha y la vaca atolada.
Región sudeste: hasta el siglo XIX estaba influenciada por los portugueses, indígenas y africanos, lo que daba lugar a alimentos sencillos como raíces, carnes, granos y vegetales. Toda esta zona es bastante similar, a excepción de capixaba (de Espíritu Santo), que por su cercanía con el área costera consume también pescados y mariscos. Tras la llegada de inmigrantes japoneses, libaneses, sirios, italianos y españoles, esto cambió, y la diversidad fue el punto clave de la gastronomía, sobre todo en Sao Paulo. Entre los ingredientes encontramos el arroz, los frijoles, los huevos, las carnes, las mamas, los palmitos, la yuca, el plátano y las patatas. Los platos típicos son el tutu de feijao, la moqueca capixaba, la feijoada, el picadinho paulista y el pao de queijo.
Región sur: predominan la culinaria italiana, española, portuguesa y alemana, siendo la parrillada el principal plato de Rio Grande do Sul. De los italianos se obtienen las masas, las polentas y el pollo. De esta manera, los principales ingredientes son la carne bovina y ovina, la harina de maíz y la yerba mate, siendo conocidos platos como el barreado, la parrillada, el arroz carreteiro y las sopas.
Respecto a las costumbres a la hora de comer, vemos que la comida y la cena son similares, y que luego del plato, acaban con un cafezinho. El postre suele ser un dulce con queso o frutas. Además, los salgadinhos, que preceden las comidas, son pequeños bocados que se comen con las manos. También es común consumir lo que se vende en la calle, la llamada ‘comida da rúa’: las empanadas, el churrasco, el maíz cocido, el dulce de coco, el pastel de feria, todos acompañados de zumos de frutas. Los desayunos, llamados café da manhá, consisten en café, fruta, panecillos, jamón y queso y yogur.



