Existen casi tantas formas de preparar esta bebida como consumidores, pero la más popular, aparte de tomarlo solo, es la que lleva leche. También, se le suele añadir crema o nata, leche condensada, chocolate o algún licor. Se sirve habitualmente caliente, pero también se puede tomar frío o con hielo.
En todos los bares de España te pueden preparar un Carajillo, en el que se mezcla a partes iguales café y algún licor como ron, whiskey o brandy.
Otro café con alcohol muy típico es el café irlandés, al que se le pone un 1/3 de whiskey y 2/3 de café.
Siguiendo en la línea, el Asiático es un café con leche condensada y brandy, acompañado de unas gotitas de Licor 43, un par de granos de café, corteza de limón y canela. Es muy popular en Cartagena, España.
El capuccino es un café espresso al que se le añade leche espumosa y se espolvorea con cacao en polvo. La proporción debe ser 1/3 de espresso, 1/3 de leche y 1/3 de espuma de leche. La palabra “capuccino” se toma de la semejanza del color de esta preparación con el color de los hábitos de los monjes de esa orden religiosa.
El café moka o también denominado como mokaccino es un 1/3 café espresso, 1/3 de chocolate y 1/3 de leche.
En verano se suele pedir a parte del café granizado una versión más golosa: el blanco y negro. Es un granizado de café con leche merengada o con helado de leche merengada o turrón.

